{"id":390,"date":"2015-02-04T23:54:25","date_gmt":"2015-02-04T22:54:25","guid":{"rendered":"https:\/\/seoceuta.es\/wordpress\/35-anos-sin-felix-rodriguez-fuente\/"},"modified":"2015-02-04T23:54:25","modified_gmt":"2015-02-04T22:54:25","slug":"35-anos-sin-felix-rodriguez-fuente","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/35-anos-sin-felix-rodriguez-fuente\/","title":{"rendered":"35 a\u00f1os sin Felix Rodr\u00edguez de la Fuente"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtejustify\"><img decoding=\"async\" alt=\"Hace 35 a\u00f1os de la muerte de Rodr\u00edguez de la Fuente. \" src=\"http:\/\/www.estrelladigital.es\/media\/estrelladigital\/images\/2015\/03\/14\/2015031411015778093.jpg\" style=\"float:left; height:127px; margin:5px; width:250px\" \/>Tal d\u00eda como hoy, hace 35 a\u00f1os, el 14 de marzo de 1980, el doctor<strong>&nbsp;F\u00e9lix Rodr\u00edguez de la Fuente<\/strong>&nbsp;perd\u00eda su vida en las blancas nieves de Alaska. La avioneta desde las que grababa unas im\u00e1genes para uno de sus incomparables programas se fue a tierra muriendo \u00e9l y dos de sus colaboradores, Teodoro Roa y Alberto Mariano. Fueron muchos los espa\u00f1oles que lloraron su muerte. Yo entre ellos. Ten\u00eda entonces 15 a\u00f1os y no era precisamente un mozalbete de l\u00e1grima f\u00e1cil.&nbsp;<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Sin embargo hubo algo que no muri\u00f3. La vibraci\u00f3n de su voz que permaneci\u00f3 siempre en el interior de muchos chavales que, como yo por entonces, no nos perd\u00edamos uno de sus programas. Programas de culto en el m\u00e1s profundo de los sentidos ya que los ve\u00edamos religiosamente, pose\u00eddos por una misteriosa veneraci\u00f3n hacia aquello que se nos mostraba en aquellos programas y, sobre todo, por la forma en la que se nos contaba. Hab\u00eda algo, una suerte de arcano misterioso en aquellos documentales.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">No eran solo las im\u00e1genes extraordinarias de la fauna salvaje. Eran \u00e9sos relatos con un estilo solemne de antiguo contador de historias. Eran tambi\u00e9n, por supuesto,&nbsp;<strong>aquellas m\u00fasicas de Ant\u00f3n Garc\u00eda Abril.<\/strong>Todav\u00eda hoy resuena en m\u00ed la m\u00fasica de esa escena fant\u00e1stica del recental capturado por el \u00e1guila real. Esa m\u00fasica, unida a esa escena te transportaba a mundos m\u00edticos, atemporales. Hace poco reconoc\u00ed a Garc\u00eda Abril en la estaci\u00f3n del AVE de Zaragoza y le salud\u00e9. Le dije que no ca\u00eda de rodillas ante \u00e9l por aquellas m\u00fasicas por no montar un espect\u00e1culo. Pero, ante todo, era la voz de F\u00e9lix. Algo que se me ha quedado dentro como una especie de posesi\u00f3n nada diab\u00f3lica. Algo que se nos qued\u00f3 dentro a muchos que por aquel entonces, contagiados de la pasi\u00f3n, la fuerza y la fe que expresaba aquella voz quisimos dedicarnos a las cosas de la ecolog\u00eda. Porque<strong>&nbsp;lo mejor de F\u00e9lix es que su fe en lo que hac\u00eda y su energ\u00eda eran contagiosas.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p>Esa voz se me grab\u00f3 a fuego en el alma y sigue viva en m\u00ed hoy<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"rtejustify\">Por si hubiese sido poco haber visto aquellos programas de chaval, mi primer trabajo remunerado en 1986 fue un empleo temporal como naturalista en TVE y era&#8230; visionar programas de F\u00e9lix a fin de identificar las especies para que esos planos se reutilizasen en un espacio que no es al caso citar, aparte de visionar horas de material in\u00e9dito en bruto de&nbsp;<strong><em>El Hombre y la Tierra<\/em><\/strong>. As\u00ed que fueron semanas de horas y horas escuchando una y otra vez, de nuevo, la voz del doctor, las m\u00fasicas&#8230; Esa m\u00fasica maravillosa que sonaba cuando se deshelaba la nieve en la primavera. Esa m\u00fasica que sonaba cuando el lobo, como un bandolero, corr\u00eda en el horizonte. Esa voz que nos hablaba del abejaruco, del lir\u00f3n careto, del lince, de maese raposo, de la nutria, del macho mont\u00e9s&#8230;<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Esa voz se me grab\u00f3 a fuego en el alma y sigue viva en m\u00ed hoy. Y seguir\u00e1 siempre resonando en m\u00ed interior transmiti\u00e9ndome la vibraci\u00f3n de la trascendencia que anida en el soberbio espect\u00e1culo de un planeta viviente.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">La familia del doctor recibi\u00f3 la triste noticia aquel d\u00eda de marzo de 1980. Y fue doblemente triste, porque la recibieron cuando esperaban su llamada desde Alaska para felicitarle. Ese d\u00eda era, precisamente, su cumplea\u00f1os. En lugar de recibir la llamada de su padre, aquellas hijas recibieron la noticia de su orfandad y aquella esposa, Marcelle Parmentier, la de su viudedad. Por una serie de extra\u00f1a paradoja de la vida&nbsp;<strong>F\u00e9lix fue a morir el mismo d\u00eda en que hab\u00eda nacido.<\/strong>&nbsp;Espero que de alg\u00fan consuelo pudiera sentirse acompa\u00f1adas por el sentimiento de toda una naci\u00f3n. Porque F\u00e9lix era una de las personas m\u00e1s queridas de este pa\u00eds, tan poco dado a admirar a algunos de los suyos.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Hace un par de d\u00edas, precisamente, coincid\u00ed con una de las hijas del doctor, Odile, ya que los dos d\u00e1bamos una charla en el Congreso Internacional de Educaci\u00f3n Ambiental en el Ateneo de Madrid. Estuve por decirle que, de alg\u00fan modo, me consideraba hermano suyo. Porque F\u00e9lix dej\u00f3 m\u00e1s \u00abhijos\u00bb. Hijos espirituales. Todos aquellos a los que transform\u00f3 la vibraci\u00f3n de su voz. Muchas de las personas que hoy se dedican a cuestiones ligadas a la conservaci\u00f3n de la naturaleza confiesan haber sido poderosamente influidos por F\u00e9lix.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">As\u00ed que, de alg\u00fan modo, F\u00e9lix no muri\u00f3. Vive todav\u00eda en muchas personas. Hubo algo que naci\u00f3 o que al menos no muri\u00f3 con su muerte. Ah\u00ed acaso podr\u00edamos ver algo simb\u00f3lico, si bien sea solo literariamente, en que el d\u00eda de su \u00f3bito fuese el mismo en que vino al mundo.<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"rtejustify\">Su voz no era la de un orador de tantos, sino la de un mago<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"rtejustify\">Poco despu\u00e9s de su muerte muchos chavales, cuaderno de campo y prism\u00e1ticos en ristre, nos lanzamos quijotescamente por los campos tras de los mochuelos, los alcaravanes, los p\u00e1jaros moscones o los cern\u00edcalos. Y so\u00f1\u00e1bamos en ser como F\u00e9lix. Con nuestras gu\u00edas de aves, y nuestro j\u00fabilo cada vez que pon\u00edamos nombre a una especie. J\u00fabilo que deb\u00eda parecerse al de Ad\u00e1n en el Para\u00edso cuando, al decir de la Biblia, pon\u00eda nombre a las especies. Era como descubrir algo virgen e inexplorado.&nbsp;<strong>Un planeta que entonces, de chavales, nos parec\u00eda m\u00e1s ancho, m\u00e1s virgen y salvaje.<\/strong>&nbsp;Y m\u00e1s puro. Los erizos, los carboneros, los herrerillos, las cercetas, los azulones, las culebras de agua o las grandes culebras bastardas, el c\u00e1rabo que se aposent\u00f3 en el pinar, la lechuza que criaba en la torre, las agachadizas que bajaban al encharcamiento, los trigueros que se reun\u00edan en el dormidero, \u2026 eran nuestros compa\u00f1eros, tanto o m\u00e1s que el resto de los muchachos. El viento g\u00e9lido en el invierno, la lluvia sobre el rostro, la brisa de la primavera, el calor en el tomillar,\u2026 calaban en nosotros hasta la m\u00e9dula. Nos hicimos amigos del fr\u00edo, de la sed y de la fatiga de subir monta\u00f1as<strong>. Nuestra \u00abdiversi\u00f3n\u00bb eran las espartanas caminatas por los p\u00e1ramos<\/strong>, los amaneceres bajo cero viendo patinar a los patos en el hielo de las Tablas de Daimiel, los madrugones para ir a anillar avecillas con las redes japonesas en la arboleda, ara\u00f1arnos los brazos rompiendo jaras en el espeso matorral mediterr\u00e1neo&#8230;<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">No pasaba un d\u00eda en el que no hubiese aprendido algo sobre esta o aquella otra especie. Pasaban los a\u00f1os. Estudiamos las rapaces forestales de los montes de llanura del centro de Espa\u00f1a, las \u00e1guilas, buitres y alimoches de la Serran\u00eda de Cuenca, anillamos centenares de pollos de cig\u00fce\u00f1a en Extremadura&#8230; y menudearon nuestras acciones en pro de la conservaci\u00f3n de la Naturaleza, como en Caba\u00f1eros, o cuando nos dedicamos a recuperar aves de presa y soltarlas en lo salvaje.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Y en las sierras, en los r\u00edos, en los bosques, en las r\u00e1fagas de viento, o en el ga\u00f1ido de las \u00e1guilas en el pico nevado de la cordillera&#8230; escuch\u00e1bamos la voz fuerte y poderosa de F\u00e9lix. F\u00e9lix no hab\u00eda muerto. Estaba vivo en nosotros.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><strong>Su voz no era la de un orador de tantos, sino la de un mago. No convenc\u00eda, transformaba<\/strong>. \u00c9sa vibraci\u00f3n noble, medieval, castellana, de su timbre, hac\u00eda vibrar las fibras m\u00e1s profundas. Te sumerg\u00eda en universos m\u00edticos. Ah, cuando la pobre loba recog\u00eda sus cachorros muertos. No eran cosas cualquiera las que se activaban, eran acaso las m\u00e1s profundas, \u00e9sas que nos unen a la m\u00e1s aut\u00e9ntica esencia del hombre, que es, al mismo tiempo, la esencia de la tierra. Ya que hombre, que viene de humus, significa eso: tierra. El hombre y la tierra. La tierra y el hombre. Avivando nuestra pasi\u00f3n m\u00e1s noble, la que nos lleva a ser custodios del Jard\u00edn del Ed\u00e9n. Y a descubrir que haci\u00e9ndolo ayudamos a un tiempo al hombre, ya que no podemos ayudar a la tierra sin hacerlo con el hombre.<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;Su enciclopedia Fauna sigue siendo un testimonio vigente de su calidad como divulgador<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"rtejustify\">Todo eso ayud\u00f3 F\u00e9lix a crear en muchos j\u00f3venes. Algo que, en un mundo cada vez m\u00e1s desnaturalizado, a todos los niveles, es cada vez m\u00e1s necesario. Vivimos en un mundo en el que cada vez se pierde m\u00e1s la referencia de lo natural y ello tiene repercusiones de todo tipo: moral, espiritual, filos\u00f3fico, e incluso de salud p\u00fablica, a consecuencia del mundo cada vez m\u00e1s sint\u00e9tico en el que vivimos. En el pecado, la desnaturalizaci\u00f3n, van muchas penitencias insospechadas.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">No me resisto a pensar que si hubiera aparecido ahora, con tanto ni\u00f1o pegado a los videojuegos, los m\u00f3viles, con tantos canales de frivolidad televisiva, tanta tanta tanta tonter\u00eda&#8230; no habr\u00eda tenido el impacto que tuvo entonces en nosotros.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Marc\u00f3 un hito. Hubo un antes y un despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de este burgal\u00e9s atl\u00e9tico ante las c\u00e1maras de televisi\u00f3n. Podemos rememorar como comenz\u00f3 con peque\u00f1as intervenciones (Nuestro amigo F\u00e9lix, A toda plana, Planeta azul,\u2026) y finalmente sus obras m\u00e1s importantes, como la serie de El hombre y la&nbsp; tierra. Serie que fue traducida a incontables idiomas y vista en decenas de pa\u00edses. No debe tampoco olvidarse su ingente labor en prensa y radio. Programas de radio como \u201cLa aventura de la vida\u201d tuvieron un gran eco. Y en el \u00e1mbito editorial qu\u00e9 decir.<strong>&nbsp;Su enciclopedia Fauna, de la que se han vendido millones de ejemplares, sigue siendo un testimonio vigente de su calidad como divulgador.<\/strong><\/p>\n<p class=\"rtejustify\">De no haber existido F\u00e9lix, es evidente que hoy todo ser\u00eda a\u00fan peor en la relaci\u00f3n entre el hombre y la Naturaleza en Espa\u00f1a. Antes de \u00e9l buena parte de los espa\u00f1oles viv\u00edan de espaldas a la tierra. \u00c9l&nbsp; sirvi\u00f3 de&nbsp; intermediario, nos tradujo el lenguaje de la Naturaleza y nos ayud\u00f3 a conocerla y amarla.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">No ha habido un sucesor de F\u00e9lix. Es inimitable.<\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Vaya desde aqu\u00ed mi saludo, amigo F\u00e9lix.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_390\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"390\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"rtejustify\"><img decoding=\"async\" alt=\"Hace 35 a\u00f1os de la muerte de Rodr\u00edguez de la Fuente. \" src=\"http:\/\/www.estrelladigital.es\/media\/estrelladigital\/images\/2015\/03\/14\/2015031411015778093.jpg\" style=\"float:left; height:127px; line-height:20.7999992370605px; margin:5px; text-align:justify; width:250px\" \/><strong>No me resisto a recordar al maestro Felix Rodr\u00edguez de la Fuente en el 35 aniversario de su fallecimiento con este magnifico art\u00edculo de mi amigo Carlos de Prada en el diario<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.estrelladigital.es\/blog\/carlos.prada\/35-anos-felix\/20150314110112232647.html\" target=\"_blank\">La Estrella Digital<\/a><\/p>\n<p class=\"rtejustify\">Tal d\u00eda como hoy, hace 35 a\u00f1os, el 14 de marzo de 1980, el doctor<strong>&nbsp;F\u00e9lix Rodr\u00edguez de la Fuente<\/strong>&nbsp;perd\u00eda su vida en las blancas nieves de Alaska. La avioneta desde las que grababa unas im\u00e1genes para uno de sus incomparables programas se fue a tierra muriendo \u00e9l y dos de sus colaboradores, Teodoro Roa y Alberto Mariano. Fueron muchos los espa\u00f1oles que lloraron su muerte. Yo entre ellos. Ten\u00eda entonces 15 a\u00f1os y no era precisamente un mozalbete de l\u00e1grima f\u00e1cil.&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_390\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"390\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"advgb_blocks_editor_width":"","advgb_blocks_columns_visual_guide":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"class_list":["post-390","page","type-page","status-publish","hentry"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2,"today_views":0},"coauthors":[],"author_meta":{"author_link":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/author\/ajcambelo\/","display_name":"SeoCeuta"},"relative_dates":{"created":"Publicado 11 a\u00f1os hace","modified":"Actualizado 11 a\u00f1os hace"},"absolute_dates":{"created":"Publicado el 4 de febrero de 2015","modified":"Actualizado el 4 de febrero de 2015"},"absolute_dates_time":{"created":"Publicado el 4 de febrero de 2015 23:54","modified":"Actualizado el 4 de febrero de 2015 23:54"},"featured_img_caption":"","featured_img":false,"series_order":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=390"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2118,"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/390\/revisions\/2118"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.seoceuta.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}